02 abril 2007

AFFIRMANTI INCUMBIT PROBATIO

AFFIRMANTI INCUMBIT PROBATIO
(Por Joan Carles Cordón)
Benvolgut Carles Izcara,
Debo reconocer que tienes dotes detectivescas y que nos has “pillao”: todo lo que hemos explicado era mentira. Lo que se dice ir… sí, estuvimos en Menorca. Pero en realidad residimos en el Llatzaret (Lazareto) de Maó, que es un antiguo sanatorio reconvertido en una especie de residencia de verano para funcionarios o jubilados del Ministerio de Sanidad - por cierto, la residencia aún funciona; el ministerio hace tiempo que dejó de funcionar- y el régimen era espartano: diana a las 8, desayuno a las 8.30, comida a las 14, cena a las 20.30 y luces apagadas y a dormir a las 11, y en habitaciones individuales, por supuesto; estudio en absoluto silencio, por la mañana y por la tarde; oración tres veces al día; naturalmente, nada de alcohol ni de tabaco; prohibidas las lecturas impuras y prohibidas las palabras soeces y las blasfemias so pena de sanciones varias. Las dos monjitas que nos acompañaron, a pesar de ser jóvenes, eran “las monjas alféreces”: iban todo el día de riguroso hábito -hasta en la playa-, estaban presentes en todas las reuniones y conversaciones y nos vigilaban de cerca incluso a las horas de comer. Mientras estuvimos allí, se celebraron las fiestas de Sant Joan, patrón de Ciutadella, pero esos vulgares, chabacanos y abominables actos paganos nos estaban vedados. En fin, un auténtico via crucis, una calamidad de vacaciones… QUE NO!!
Bromas aparte, en honor a la verdad me has hecho pasar un rato muy divertido con tus elucubraciones sobre nuestro viaje a Menorca. En cualquier caso, como reza el título de esta aportación, la prueba incumbe a quien afirma, no a quien niega, y como que los que afirmamos somos nosotros, se acepta tu reto. En este sentido, respondiendo gustosamente a tu amable petición, a continuación paso a hacer algunas aclaraciones a propósito de la mezcla de los relatos que se han ido haciendo al respecto y, al mismo tiempo, a salir al paso de tus erróneas deducciones, que sin duda son producto de que, efectivamente y mal que te pese y me pese, amigo Izcara, tú no estabas (basta consultar la lista de los “viajeros” que Dolors proporcionó y que se encuentra en este mismo blog), aunque me parece intuir que te hubiera gustado... y a nosotros también. Es una lástima que no vinieras, porque seguro que juntos nos habríamos divertido aún más de lo que entonces lo hicimos. Me parece recordar que nos fuimos el 19 ó 20 de junio, acabados los exámenes (y creo recordar que sin saber todavía las notas finales de 3º), así que tú también habrías podido venir. Una lástima, insisto.
Estoy de acuerdo contigo en que los testimonios gráficos de aquella semana son de una calidad ínfima; nuestras Kodak instamatic eran lo que eran –un desastre total-, pero definitivamente es Menorca. A lo mejor el consumo desmedido de Gin Xoriguer, destilada al estilo inglés y mezclada con limón en pomada, en pequeñas dosis o directamente en long-drink, o las consecuencias al día siguiente de ese consumo, contribuyeron a la mala calidad de las fotos, pero definitivamente somos nosotr@s.
Vayamos por partes. Nunca mejor dicho, la cosa va fundamentalmente de “partes”. Hay que aclarar, en primer lugar, que no fue un episodio, el del topless, sino dos: por un lado, el del patín (double topless: Carme Muñoz y Tere Gracia) y, por otro, el de la salida de la ducha de Tere Gracia. Creo que éste es el motivo por el que te puede parecer que hay incongruencias en las descripciones de aquellos momentos. El del patín fue una tarde en Cala Santandria, los testimonios son múltiples (éramos un@s cuant@s), ya ha sido pública y detalladamente explicado y no merece más comentarios; la escena es un poco “cutre” explicada ahora, de acuerdo, pero en el contexto de entonces y de lo que entonces éramos, fue divertida. El episodio de la clamorosa salida de la ducha también tuvo su gracia y aconteció en el apartamento que estaba justo encima del nuestro y que ocupaban Dolors Oller y Susana López-Amor, creo que Cristina Ruiz y otra chica más que no recuerdo quién era y las dos profesoras. Yo no recordaba de entrada el episodio, pero Javier lo rememoró y… entonces recordé. Aquí va una somera descripción:
La protagonista: Teresa Gracia, profesora de inglés, a la sazón de unos 35 años de edad, físicamente agraciada -a tono con su nombre: "usted las tiene todas, señora"- y madrileña para más señas. Los invitados: Javier Ramos (que no sale en las listas porque solamente hizo Diurno en 3º, pero puedes localizarlo en una de las fotos: es muy moreno, está junto a Dolors Oller y lleva un polo color amarillo o naranja, a rayas) y un servidor -no recuerdo si había alguien más, no sé si Juanjo Baeta... Los hechos: una vez duchados y vestidos, Javier y yo subimos a cenar al piso de arriba, como casi cada noche. Mientras pasábamos el rato sentados en el sofá (hay una foto de ese sofá en el blog: están Dolors, Pep, Cristina y Juanjo), la puerta del cuarto de baño, que daba al comedor-living, permanecía cerrada. Alguien estaba tomando una ducha después de la tarde de playa. Súbitamente, la puerta se abrió y apareció tranquilamente Tere Gracia, provista únicamente de una brevísima toalla que le cubría desde la cintura hasta un poco por encima de las rodillas. -“La siguienteeee” –dijo mientras nos daba la espalda tomando el camino de su habitación. Las conclusiones: no nos podíamos creer lo que habíamos visto, que no era otra cosa que las tetas de la profesora que sólo unos días antes nos había asegurado que íbamos a revivir un régimen dictatorial, férrea disciplina, horarios rígidos, nada de juergas… A las del “destape” de los late ’70 i los early ’80 que mencionas las habíamos visto de lejos, pero aquello era una profesora. No me negarás que el asunto tenía su cosa. Visto desde ahora, pues mira, una risas al recordarlo, pero adolescentes como éramos (de hecho, yo celebré allí mi 17 cumpleaños) y con ojos como platos, en aquel momento quedamos agradablemente sorprendidos. Este es el fiel relato de los hechos. No hay fotos de la escenita, como es fácil suponer!!! Javier, escribe aquí algo para que esta gente no se crea que sueño despierto o que había bebido más de la cuenta!! Y si había alguien más allí, que lo diga también. En fin, amigo, nadie duda de la absoluta integridad ni de la elevada catadura moral del cuerpo de profesores de secundaria. De ninguna manera. Pero el de la Tere Gracia… eso sí que era un cuerpo, y que se quite el de profes de secundaria y el de la Guardia Civil !!
Dolors debe tener una foto (o quizás es simplemente una broma suya para seguir con el cachondeo sobre el tema) que no se corresponde con ninguno de los dos episodios relatados. Será otro momento. (Dolors, de tota manera, si és cert que la tens, penja la foto, si us plau). Por cierto, he vuelto a mirar las fotos y del IMSERSO no veo a nadie. Hablando de playa, sí, es verdad, pasábamos las tardes en la playa o en la piscina de los apartamentos. Es probable que tantas horas de sol nos afectasen entonces… y es probable también que los efectos perduren casi veintisiete años después, porque se podría decir que, para algunos de nosotros, hubo un antes y un después de aquel viaje. Era la primera vez que salíamos de casa en aquel plan, en el sentido de hacer simplemente lo que nos apetecía.
En segundo lugar, las profesoras. Carme Muñoz y Teresa Gracia. Estuvieron allí. Puedes ver sus nombres escritos a bolígrafo al final de la lista de viajeros que aparece en el blog. Dolors me recordaba que hasta les sufragamos el viaje (el pico de 100 pesetas por barba era para eso). Por lo que hace al “momento Casablanca” entre ellas que has deducido (ufff, qué tío), no sé de dónde lo has sacado pero lo desmiento categóricamente. No sólo no es cierto que hubiese algo entre ellas, sino todo lo contrario: se divirtieron con gente del sexo opuesto y hasta puede que ligaran. Tampoco hay testimonios gráficos de eso, claro, pero una noche en la que nos las encontramos por casualidad en Ali-Babá estuvieron departiendo amigablemente, tomando copas y bailando con unos señores, que me parece recordar que también eran profesores. No sabemos si, entre ellas y ellos, se cumplió lo de que “al gremio ni tocarlo”!! Por su bien espero que no se cumpliera. Por cierto, si se trata de tocamientos intragremiales, ¿la regla no vale, pillín?
Estábamos en 1980 y el desmadre producto del momento era colectivo, aquellas profesoras eran jóvenes y tenían tantas ganas como nosotros de relajarse y pasárselo bien. Iban aun peor de horarios que nosotros, había días que casi ni las veíamos. Recuerdo un día que llegaron tardísimo y dijeron: “Encara no està fet el sopar?”. Hicieron su vida completamente y nosotros, encantados, también.
Bueno, hasta aquí. Vaya rollo que “t’he etzibat”. A ver qué te parece todo esto (se te concede un turno de réplica, si es que osas, truhán, y nos reservamos uno de dúplica) y a ver si alguien más se decide a recordar aquellos días… u otros, por ejemplo los del viaje a Mallorca del año siguiente, que esto se anima. Sobre la selectividad de junio 1981… bueno, cuando el malogrado Ferran Molina lo comentó había más gente alrededor (Susana?), así que por favor que alguien diga algo al respecto. Cordialmente, JC Cordón

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